La Gran Señal

La Gran Señal

Cuando las estructuras y esquemas de los sistemas políticos, económicos, filosóficos y religiosos, vigentes hasta hoy, entran en profunda crisis, empieza a surgir un nuevo orden mundial, amenazante, cada vez mas esclavizante e injusto, en el cual los ricos y poderosos de este mundo son cada vez más poderosos y más ricos, mientras que los pobres son cada vez más pobres y desamparados.
El mundo se pregunta si la tierra podrá sobrevivir a la destrucción del medio ambiente, el envenenamiento del aire, tierra y mar.

El orbe está presenciando una cadena de catástrofes naturales y cambios en el clima bastante sorprendentes; brotes de enfermedades, pestes y hambrunas en el llamado tercer mundo, África, Asia y América Latina; donde la explotación de los recursos naturales, despiadada y brutal, no tienen parangón en la historia de la humanidad.

De esta misma manera la explotación del hombre por el hombre, no tiene igual en la historia, porque hoy reviste caracteres de refinada organización, fríamente calculada y afianzada por los gobiernos, que han alcanzado y sobrepasado los métodos de las mafias, organismos de la delincuencia, robo y crimen.

No podemos dejar a un lado los procesos que se están llevando a cabo en los países desarrollados, con el enajenante tinte del terrible odio racial, impulsado por aquellos sectores de la sociedad que han perdido todo sentido común y sensibilidad.

Como si esto fuera poco, pretenden imponerse ante la comunidad internacional y especialmente ante los sectores más débiles del planeta: “los países subdesarrollados”. Quieren implantar sus recetas políticas y económicas, por medio de la fuerza, el chantaje, la amenaza y la violencia de las armas. Incapaces de solucionar sus problemas internos, a pesar de contar con los medios suficientes para ello, pretenden en su presunción imponer y dictar directrices al resto del planeta, ante el asombro estupefacto de los que verdaderamente aman la paz y anhelan la justicia e igualdad entre los hombres.

No conformes con esto, quieren también ahogar con basuras y desechos de los más peligrosos, químicos y nucleares, a los países más pobres y desamparados, los más fáciles de engañar o convencer a causa de su necesidad; Como que la necesidad tiene cara de “hereje”.

En un comunicado de la organización, “Green Peace”, fechado el primero de febrero de 1994, se denuncia de ser causantes de desembarazarse de mas de 5.400 MILLONES DE TONELADAS de los peligrosos residuos de aluminio, baterías de plomo, kadium, plásticos, y basuras de hospital, a los siguientes países: AUSTRALIA, CANADÁ, USA, INGLATERRA Y ALEMANIA. Las víctimas: países del tercer mundo. ¿Podrá este nuevo orden basado en leyes injustas, impuesto por unos pocos y sostenido por la fuerza de las armas, en deterioro de las inmensas mayorías sostenerse?

Pareciera que los gobiernos del mundo, han decidido unirse para oprimir, explotar y subyugar en forma organizada el planeta. Para este objeto, cuentan con el avance de la ciencia y la técnica, que hacen sospechar un negro futuro a sus víctimas: “los sectores mayoritarios de la tierra”.

La hermosa teoría de “la democracia”, no ha traído alivio a la problemática de la humanidad. El gobierno de las mayorías ha resultado ser un chasco, que se ha ido hundiendo en el fango del desaliento y la desesperación. Tampoco otras doctrinas y filosofías que se han ido sucediendo de siglo en siglo; los imperios de la antigüedad, las ya casi olvidadas monarquías y sus engañados súbditos; la revolución francesa y sus postulados de “libertad, igualdad y fraternidad”, se han derrumbado a tierra como un ebrio y han sido reemplazados por el libertinaje, la desigualdad y el odio entre los pueblos.

Recientemente, hemos presenciado la catastrófica caída de los regímenes comunistas, y con ellos, la esperanza de tantos millones de seres humanos, que confiaban ser redimidos por las promesas o más bien dicho por el sueño de un “futuro mejor”. Todo esto, pese a los alegatos y pataleos de algunos, que tal vez con la mejor de las intenciones, sin embargo, la realidad de los porfiados hechos.

Para cualquiera que esté interesado en hacer un análisis racional y sincero, para el ferviente amante de la verdad, para el que busca la auténtica solución al verdadero problema de la humanidad, ninguna de las doctrinas antes mencionadas ha podido dar satisfacción, solución a los problemas del hombre.

¿Porque no han podido dar una solución eficaz a los problemas de la humanidad? .

Tal vez alguien diga que no se puede negar que estamos mejor que en los siglos pasados, con respecto a los “señores feudales”, los siervos de la gleba y “los patricios”.

¡Que se han hecho avances! … sin embargo son las mismas encuestas internacionales las que nos dan cuenta que hoy, los ricos son más ricos que nunca, y los pobres por ende más pobres que nunca antes en la historia. ¿Dónde está pues el avance? ¿Tendremos que esperar 1000 años mas para ver los resultados del engaño del hombre y sus doctrinas? Entonces ya no estaremos y ni siquiera tenemos la certeza o más bien dicho “la esperanza” de que nuestros hijos y descendientes, hayan alcanzado entonces paz, bienestar y la felicidad.

¿No será que estamos equivocados? …

¿Nos hemos engañado a nosotros mismos? ¿HEMOS SIDO ENGAÑADOS?

Observemos a la humanidad, otra vez engañada, seguir en pos de religiones paganas, sectas seudo cristianas, del oriente, del occidente; con falsos preceptos religiosos que hunden a los hombres en el lodo cenagoso del error y la falacia; comandadas por “líderes espirituales” corruptos, que mezclan la verdad con el error y la mentira, lo sagrado con lo profano, y que en contradicción a sus propios principios e ideales, viven en la opulencia y el pecado, vidas disipadas, llevados de sus deseos carnales, motivados por ganancias deshonestas, costumbres despreciables, los cuales no conforme con esto, están avalando en forma solapada y también abierta, todo aquello que quiere destruir a la humanidad en su base, en su fundamento: “la familia”.

Estos pretenden ocultar su mal, intentando inculcar a los demás sus malas costumbres, tratando por todos los medios, lícitos e ilícitos, de rebajar al hombre a su nivel, encadenándolo, para finalmente destruirlo.

¿Cuál es la razón pues de tanto desatino?

¿No es acaso el hombre inteligente?

¿No cuenta acaso con todos los medios a su alcance para lograrlo?

La religión y la política están estrechamente ligadas. Los unos necesitan del aval de los otros para poder llevar a cabo sus propósitos. No es extraño que Carlos Marx llegara a la conclusión de que “la religión es el opio del pueblo”, pues al igual que esa droga, (el opio) va enajenando y poniendo en dependencia al que la utiliza. La religión falsa, paulatinamente va llevando al hombre a las más oscuras tinieblas.

Los portadores de estas falsas religiones, haciendo uso de las estratagemas del error, van entenebreciendo las mentes de sus seguidores, para luego llevarles al matadero, cuales corderos sin saber que es contra sus almas.

Actualmente, como son mas los que saben leer y escribir, se han cambiado las técnicas, y como el avance de la ciencia es grande, se la utiliza también para subyugar a los desamparados de este sistema de cosas, impuesto por “los gobernadores de este siglo.”

Con esta breve descripción, estamos en presencia de que los sistemas políticos, económicos, y religiosos, están al servicio de la mentira y el engaño. Para dicho efecto, se utiliza la sentencia maquiavélica, “EL FIN JUSTIFICA LOS MEDIOS”. El fin es el dinero, “religión y dios de este mundo”, y los medios son todos aquellos utilizables, buenos y malos.

Entre ellos podemos contar como máximos exponentes: LAS DROGAS, LA PROSTITUCIÓN, LA PORNOGRAFÍA, EL HOMOSEXUALISMO, EL DIVORCIO, EL ABORTO, LA VIOLENCIA, LA GUERRA Y EL CRIMEN. Estos medios, producto del egoísmo, son la fórmula de la autodestrucción, y conducen inevitablemente no solo a la esclavitud del cuerpo, el alma y el espíritu sino también a su completa destrucción.

Tal vez en este punto de nuestro análisis, algunos pierdan el interés de la lectura, en razón de que hoy se llama blanco a lo negro y negro a lo blanco. ¡Todo depende del prisma con que se mire! … si uno quiere, puede ser también verde o rojo. De esta manera, matar puede ser blanco y robar o engañar al hermano y al amigo, blanco. Estratagemas de hombres que para engañar, emplean con astucia las artimañas del error.

… Y como las propias autoridades están legalizando la inmoralidad y la injusticia, nos puede fácilmente parecer que lo negro es blanco.

Las cosas han llegado a tal punto, que todo esta contaminado por el germen del engaño y de la muerte. El que la tierra, el mar y el aire, estén contaminados, no es sino el resultado del estado decadente del hombre.

Hay muchos seudo doctores de la ciencia, con títulos universitarios, que quieren restar importancia a este hecho, diciendo que todos los ocasos de las civilizaciones, muestran los mismos síntomas. Ellos ignoran voluntariamente que los procesos hoy vividos son únicos, que el desarrollo fenomenal de nuestros días es sin vuelta. Otros luchan por autoconvencerse con las falsas expectativas de sus ilusorias “teorías”, creyendo en forma infantil, que después de una catástrofe nuclear, “todo empezará de nuevo”.

Las advertencias de los verdaderos hombres de ciencia son menoscabadas y el mundo sigue girando cada vez mas cerca de su inevitable fin.

Al entrar en el consultorio de un médico, me sorprendió un cuadro fijado en la pared, el cual contenía un proverbio bastante decidor:

“Si uno anda perdido un largo tiempo, ya empieza a sentirse en casa”.

Esta es la razón principal, por la cual los hombres nos autoconvencemos de tantas cosas; hemos estado tanto tiempo en el error, que ya todo nos parece normal y natural.

¿Cuál es la razón del fracaso de los hombres en buscar la salida, la solución a sus conflictos? La razón es bastante sencilla y como nos hemos complicado tanto, nos hemos perdido. Pero volvamos a la sencillez de las cosas y hallaremos la salida.

Todos los intentos del hombre, todas sus doctrinas y teorías, han apuntado a lo exterior, a lo material, a lo que se ve, y se han olvidado de lo principal, del espíritu, de lo que no se ve. Aún cuando el hombre ha intentado tomar el camino del espíritu, lo ha hecho en forma equivocada, bajo falsas premisas y el resultado ha sido lógicamente el fracaso. Es lógico que si atendemos a las reglas de la cordura, visualizaremos mejor el problema. Nosotros decimos que hay que ir a la raíz del problema. La raíz sin embargo, no la vemos, pero sabemos a ciencia cierta que si la raíz de una planta esta enferma, por mas que la reguemos, lavemos sus hojas, apliquemos diferentes métodos, la planta seguirá enferma.

Es precisamente lo que ha acontecido con el hombre. El hombre se ha preocupado de su sustento material, de darle al cuerpo el alimento, el vestido y ha dejado su espíritu aislado, sin salida, sin expresión.

La historia nos muestra que no hay sistema humano que pueda cambiar el curso que el hombre se ha trazado. Mientras el hombre no cambie por dentro, no habrá ningún cambio significativo que le dé el carácter de permanente.

EL HOMBRE DE TODOS LOS TIEMPOS

Muchos monumentos se han levantado a hombres que hicieron el bien o aportaron consuelo a los de su generación, a través de decir o hacer lo que se consideró importante entonces.

Dentro de los hombres grandes de la historia, son contados con los dedos de las manos, los que recibieron el reconocimiento debido a su labor en su tiempo.

La inmensa mayoría de estos hombres, fueron perseguidos, castigados, torturados, vejados y encarcelados; despreciados y luego desterrados o asesinados. De las generaciones que les sucedieron, recibieron el reconocimiento debido en la forma de algún monumento o crónica de la historia.

Este es un fenómeno bastante extraño, que necesita una explicación aceptable. ¿Porqué son asesinados todos aquellos hombres que intentan el cambio, que intentan dar solución a la problemática del hombre?

Quisiera hacer mención a uno, que debido a la luz de sus palabras, partió la historia de la humanidad en “ Antes y Después”: “JESÚS DE NAZARET”.

La primera palabra pública que Él pronunció fue:

“ARREPENTÍOS”.

“Arrepentíos, porque El reino de los cielos se ha acercado”.

Arrepentíos.

Cuando miramos la historia y el presente, mas aún, cuando miramos el amenazante futuro que se cierne sobre la humanidad, la palabra arrepentíos, es la palabra de mayor sensatez que la humanidad jamás escuchara.

La palabra “arrepentíos”, no tiene nada que ver con remodelar o reformar las cosas; la palabra arrepentíos, no tiene nada que ver con las cosas externas o materiales; la palabra arrepentíos, tiene que ver con la actitud interna del hombre. Jesús sabía que si el hombre no cambia por dentro, todo cambio de las estructuras externas, están destinadas al fracaso.

Si cambia la teoría de moda, el hombre permanece igual, aunque tal vez, quizás, la alegría del momento le haga perder la perspectiva. Si cambian los regímenes o los gobiernos, el hombre sigue igual; si le cambiamos el corral al chancho, el chancho permanece chancho, así sea de oro el corral, apenas se le abran las puertas, el chancho correrá al barro.

La palabra arrepentíos, tiene que ver con la naturaleza del hombre, con la actitud interna, con lo que hay en el corazón, en el alma y el espíritu. Por último la palabra arrepentíos, es tan actual hoy como en aquel entonces. Las circunstancias han ido evolucionando, el proceso está mas avanzado hoy que ayer, sin embargo la raíz es la misma. El cuerpo estaba muerto hace 6.000 años; hace 2.000 no habían cambiado las circunstancias, el cuerpo seguía muerto, aunque el proceso de descomposición se había desarrollado.

Hoy, el proceso de descomposición del cuerpo está aún más avanzado; la putrefacción es más grande; sin embargo eso no cambia las cosas, el cuerpo sigue estando muerto. Las Sagradas Escrituras declaran que nosotros los hombres estamos muertos en nuestros delitos y pecados; Jesús declara:

“YO HE VENIDO PARA QUE TENGAN VIDA”.

Todo el Antiguo Testamento anuncia la llegada de este Mesías. Todo el Nuevo Testamento le proclama. Las Sagradas Escrituras nos informan acerca de las cosas que no vemos, pero que son las que en definitiva están determinando todas las cosas. Nosotros no vemos la raíz de un árbol, pero sabemos que ésta le sustenta.

¿Cómo podemos librarnos del fracaso de todas nuestras tentativas?

Nuestros fracasos están en relación directa con nuestros sistemas y prácticas.

Ahora la pregunta es: ¿COMO?

¡Reconociendo las malas prácticas, como malas prácticas! Es el primer paso.

Las malas prácticas o malas costumbres, llevan consigo más temprano que tarde malos resultados, y conducen a un estado de insatisfacción o bienestar pasajero. Las Escrituras nos pueden ayudar mucho en esto. En el libro de Proverbios, existe un versículo que dice así:

“HAY CAMINO QUE AL HOMBRE LE PARECE RECTO, PERO SU FIN ES MUERTE”.

Las malas prácticas llevan finalmente a la angustia y terminan el caos y la desesperación. En la Sagradas Escrituras, encontramos un proverbio, el cual nos muestra la realidad y la solución al mismo tiempo, a la grave conducta de los hombres:

“PORQUE NO SE EJECUTA PRONTO LA SENTENCIA SOBRE LA MALA OBRA, EL CORAZÓN DE LOS HIJOS DE LOS HOMBRES ESTA EN ELLOS DISPUESTO PARA HACER EL MAL”.

Cuantas veces se repelan los padres por la conducta de sus hijos.

¡Aahhh! Si hubiéramos corregido a tiempo ¡ Pero malaya va lejos!

¡Primero hay que confesar! Reconocer que hemos actuado mal, que nos hemos equivocado, ARREPENTIRNOS; luego existe la posibilidad de poder enderezar las cosas cuando es posible, pues a veces es demasiado tarde. No hay pues esperanza para el que no reconoce el error en el cual vive. Sin embargo, mientras el hombre viva, siempre habrá una posibilidad. El hombre vive de acuerdo a las cosas que le parecen y no conforme con las que debe, ejemplo: “me parece que la “democracia” nos va a traer la solución de nuestros problemas”.

Desgraciadamente, la realidad de los porfiados hechos, muestra que deberemos esperar un tiempo bastante largo, indefinido, ya que aunque la teoría pareciera factible, sin embargo, el desenfreno de las pasiones humanas, habla otro idioma. Así, de esta manera, nos parecen muchas cosas, pero la realidad de los porfiados hechos nos muestran otras muy diferentes.

No es mi interés polemizar sobre ideas políticas o religiosas, sino más bien examinar nuestra realidad, la realidad de los porfiados hechos.

Lo que a mí me parece no tiene mucha importancia sino lo que es en verdad. Hace 10 años me parecía que algo era de una manera determinada; sin embargo, hoy, descubro que estaba equivocado. Hace 500 años, el mundo pensaba que la tierra era plana y que si se alejaban un poco de la costa, se caerían a un gran abismo donde serían devorados por los dragones, ¡INCREÍBLE! Pero cierto. Existían otras “teorías” y fábulas al respecto, aunque esta era la mas aceptada. Allá por el año 1.600, Galileo Galilei estaba inquieto; había empezado a sospechar, que las enseñanzas que había recibido no eran tan exactas. Empezó a investigar, a observar el movimiento de los astros. Entonces llegó a conclusiones que ponían el orden entonces existente en peligro. Echaba a perder la teología. Así es que empezaba el conflicto con los “gobernadores de ese siglo”.

¿Cuál era el problema tan grande? ¿Cuál era la diferencia en el fondo para los “señores de la religión? El asunto tenía un trasfondo mucho más grande. Cuando el César de Roma regía los destinos del imperio romano, y en todo el imperio el saludo oficial era: “ABBE CESAR” que significaba: “CESAR ES EL SEÑOR”, aparecieron los discípulos de Cristo, los cuales tenían otro saludo: “JESUCRISTO ES EL SEÑOR”.

¿Que puede haberle importado al César, cuando él sabía que él tenía el poder? A Herodes y a Pilato poco les había importado que se dijera que Jesús era el rey de los judíos; mas bien hicieron todo lo posible para soltarle. A no haber sido por la porfía de los religiosos de la época, podría haber salido ileso.

El asunto tenía un trasfondo mas profundo; No se trataba tan solo de un nuevo descubrimiento o de un nuevo saludo, sino de un cambio tan radical, que afectaba todo el sistema de cosas.

Hasta ese entonces el mundo había sido gobernado por intermedio de la imposición de creencias religiosas erróneas, que no tenían asidero ni en la lógica ni en los escritos bíblicos. Sin embargo, para mantener un sistema favorable en lo económico, para una minoría gobernante, se hacía creer por intermedio de la fuerza y el error “la falacia del momento”.

Que fuera la tierra es la que giraba en torno al sol, tenía un gran significado espiritual. Todas las cosas visibles tienen su explicación en lo invisible, en lo que no se ve. Esto concuerda perfectamente con el cuadro descrito en las “Sagradas Escrituras”. Para tener una visión mas clara del asunto, bueno es citar un pasaje:

“Y EL MUNDO ENTERO ESTA BAJO EL MALIGNO” (1ª epístola del Apóstol Juan cap.5 verso 19).

“Las Sagradas Escrituras” relatan con exactitud, el misterio de la actitud histórica de este grupo minoritario, que en el nombre de Dios, se ha apoderado de los bienes de esta tierra y ha subyugado al resto de los hombres, “sus hermanos”, de generación en generación.

Para los conocedores de las Escrituras, es claro que lo que sucede en esta tierra, tiene su raíz en lo invisible, en el terreno de lo espiritual, en el “príncipe de este mundo”, Satanás.

El saludo de “JESUCRISTO ES EL SEÑOR”, significaba el cambio más radical de la historia de la humanidad. Es así, que partió la historia en “ANTES y DESPUÉS”.

El César enviaba a los cristianos al martirio, la crucifixión, a los leones y circos romanos; los torturaban, los vejaban, los maltrataban, pero “Jesucristo” seguía siendo el Señor de ellos.

¿Cuál era la razón de la posición invariable de los cristianos?

¿Cuál era la razón que hacía que los cristianos perdieran el temor de la muerte? La posición invariable de los cristianos, no obedecía a la ciega actitud del fanatismo de las sectas, que puede ser fácilmente confundida por los indoctos en la materia, sino que tenía su origen en la “REVELACIÓN” (conocimiento impartido por Dios por medio del Espíritu Santo) clarísima de quien era Jesucristo, quien según las Escrituras, arrebató por medio de la muerte el poder al que tenía el imperio de la muerte, esto es al Diablo. (Epístola a los Hebreos cap.2

verso 14) Cuando Cristo murió, bajó a los lugares más profundos de la tierra y allí combatió con aquel que tenía el imperio de la muerte, derrotándolo y liberando a aquellos que por temor de la muerte, estaban sujetos de por vida a servidumbre.

De manera que cuando queremos saber de las causas en lo visible, tendremos que examinar el terreno de lo invisible. Nosotros sabemos bien que el mal esta generalmente en la raíz, la cual no vemos. De esta misma manera ocurre con todas las cosas.

Las Sagradas Escrituras nos hablan de un “Guía” muy especial en este campo vedado a los hombres:

El “Espíritu Santo”, EL CUAL OS GUIARÁ A TODA VERDAD.

Hay muchos que son engañados en este campo y son llevados al terreno de lo invisible sin que hallan sido abiertos sus ojos por Aquel que todo lo puede, y son encadenados por las fuerzas del mal.

Dice el relato bíblico:

“Y ACONTECIÓ QUE ANDANDO EL TIEMPO, QUE CAÍN TRAJO DEL FRUTO DE LA TIERRA, UNA OFRENDA A JEHOVÁ. Y ABEL TRAJO TAMBIÉN DE LOS PRIMOGÉNITOS DE SUS OVEJAS, DE LO MÁS GORDO DE ELLAS. Y MIRO JEHOVÁ CON AGRADO A ABEL Y A SU OFRENDA; PERO NO MIRO CON AGRADO A CAÍN Y A LA OFRENDA SUYA.”

Luego invitó a su hermano Abel al campo, y cuando estaban solos, se levantó contra él y lo mató. Este cuadro se ha sucedido de generación en generación. El pequeño grupo que se ha apoderado de los bienes de la tierra, en el nombre de Dios, siempre ha presentado una ofrenda desagradable delante de Él; Y Dios nunca ha mirado con buenos ojos a estas ofrendas, porque son presentadas por manos manchadas de sangre, de glotonería y de injusticia. Aunque a la vista del mundo pareciera que son ellos, los detentadores de la Palabra Divina. La realidad nos hace meditar mucho en eso de que “el hábito no hace al monje”. He aquí un trozo de “Las Sagradas Escrituras”, la palabra de Dios, que nos permite visualizar algunos puntos claves:

“VINO A MI PALABRA DE JEHOVÁ DICIENDO:

HIJO DE HOMBRE, PROFETIZA CONTRA LOS PASTORES DE ISRAEL; PROFETIZA Y DI A LOS PASTORES: ASÍ HA DICHO JEHOVÁ EL SEÑOR: AY DE LOS PASTORES DE ISRAEL, QUE SE APACIENTAN ASIMISMOS.

¿NO APACIENTAN LOS PASTORES LOS REBAÑOS?

COMÉIS LA GROSURA, Y OS VESTÍS DE LA LANA, LA ENGORDADA DEGOLLÁIS, MAS NO APACENTÁIS LAS OVEJAS.

NO FORTALECISTEIS LAS DÉBILES, NI CURASTEIS LA ENFERMA, NO VENDASTEIS LA PERNIQUEBRADA, NI VOLVISTEIS AL REDIL LA DESCARRIADA, NI BUSCASTEIS LA PERDIDA, SINO QUE OS HABÉIS ENSEÑOREADO DE ELLAS CON DUREZA Y CON VIOLENCIA”.

La Biblia está llena de estos pasajes, sin embargo nunca escuché un sermón acerca de esto. Esto no es crear un ambiente hostil para los que buscan el camino de Dios, pues sería injusto, sino más bien hacer meditar a todos los que tienen sed de justicia, pues ellos serán saciados, en la diferencia que existe, entre la “Palabra de Dios”, su sencillez y dulzura, en contraste con las difíciles exigencias de las religiones y sectas.

Quisiera dejar en claro que no estoy atacando a los feligreses embaucados, aunque si les reprocho la liviandad de aceptar de buenas a primeras las palabras mentirosas; pues Dios por medio de las Escrituras, nos exhorta innumerables veces a no ser engañados, y a examinar los espíritus, a ver si son de Dios. Pongo de relieve aquí, la actitud y responsabilidad de los dirigentes, pues estoy seguro que la raíz del mal está en el timón, en los que conducen al pueblo. De manera que lo que a mí me parece, no tiene ninguna importancia, sino lo que es. La droga, puede parecerme que no es tan peligrosa; ¿Y cuantos no han caído presos en esta trampa porque les parecía? ¡Y es por eso que se esta legalizando! Sin embargo los porfiados hechos y las estadísticas, nos dicen lo contrario.

La política de libre mercado puede parecerme buena; sin embargo los porfiados hechos de la cruda realidad, me dicen que el libre mercado existe solamente para el que tiene los medios; y los ricos se hacen más ricos y los pobres más pobres. Es natural que aquellos que viven en el “aire”, por el bienestar temporal de que gozan, les parezca que este “sistema” sea tan bueno; Sin embargo, para los pobres y desamparados, la famosa libertad de mercado no les ayuda en nada.

La pornografía te puede parecer que no es tan mala, pero cuando vemos cada día los diarios y la televisión, podemos constatar que los delitos sexuales y de violaciones, incluidas las de niños, tienen una relación directa con la pornografía y la conducta relajada adoptada con relación a esta. El aumento de estos delitos, son tan alarmantes que en muchas grandes capitales, la policía ya no da abasto y se encuentra en serios apuros. Cada vez que la policía logra detener a los autores de este tipo de delitos, se comprueba la tenencia de revistas y material pornográfico en su poder.

La frescura del delito ha llegado a ser tan grande, que incluso las autoridades, influidas por el espíritu que está operando en el mundo, el del príncipe de este mundo, Satanás, están titubeando acerca de sí el castigar con severidad esta clase de actos delictivos, estaría afectando la “libertad de expresión”.

Esto nos tiene que hacer meditar acerca de la magnitud del engaño, y de la profundidad que ha alcanzado la perdida de la sensatez en la raza humana. Bueno sería que muchos meditaran acerca de lo sobrenatural de esta influencia que quita la razón a los hombres.

Suecia, es un país rico, donde la distribución del ingreso nacional, es mayor y mejor que en la mayoría de los países del mundo. Aquí, el comportamiento de las gentes es mucho más calmo en su temperamento que en otros países. Durante el año 1992, aumentaron los delitos sexuales en un 21%. No existe quiosco o supermercado en que no se vendan este tipo de revistas.

Conversando con el dueño de uno de estos negocios, acerca de la magnitud en la venta de las revistas pornográficas, me contaba que era tan alta, que le reportaba ingresos mejores que el de la leche y el pan. Esto no es una estadística alarmista, sino la cruda realidad. En Inglaterra se han construido imperios económicos con la venta de la pornografía, en que los haberes de la reina de Inglaterra quedan pálidos.

Los delitos de violencia y crimen aumentaron en un 28% en relación a los cometidos en 1991. En ese mismo periodo, los delitos de posesión ilegal de armas y explosivos aumentaron en un 32% . Esto no es un muy buen presagio para los años venideros. Hay que hacer notar que estos porcentajes distan de la cruda realidad, ya que son las estadísticas solamente de los registros policíacos. La realidad de los porfiados hechos, nos habla otro idioma.

De manera que lo que te parece, no tiene importancia alguna, sino la realidad de lo que es, “los porfiados hechos”.

Toda esta confusión política, económica y religiosa, la amenaza de la destrucción del planeta, nos hace presagiar que hemos entrado en la recta final del tan temido Apocalipsis. Muchos que desconocen o ignoran, porque nunca se abocaron a la tarea de leer, buscar, investigar o escudriñar acerca de las causas porque la tierra está como está, se atreven a repetir enseñanzas sin tener seguridad, porque les pareció o bien sintieron simpatía por la persona que enunciaba ciertas teorías, dogmas o doctrinas, pero no porque tuvieran la certeza de los motivos que harían verdaderos sus postulados o creencias.

De esta manera muchos son marxistas, porque les parece que la ideología en mención, vendría a interpretar los ideales y metas propios. Otros son católicos o protestantes, porque sus padres o las circunstancias les han llevado por el camino más corto, el más ancho y fácil. Allí uno no necesita pensar, es cosa de seguir adelante, ¡no importa como! Total… “TODOS LOS CAMINOS CONDUCEN A ROMA”, para después echarse la culpa los unos a otros, políticos y religiosos, en un ambiente donde no reina precisamente la cordura, sino que cada cual quiere salirse con la suya, como niños de 9 años, malcriados, acostumbrados a hacer lo que quieren, a salirse con la suya, donde el respeto por los demás se perdió hace tiempo.

Eso de que “todos los caminos conducen a Roma”, es el típico ejemplo de como el hombre vive engañado por falsas premisas. Un dicho muy popular, pero con un trasfondo espiritual tremendo. En el fondo lo que se quiere decir con esto, es que no importa cual camino uno elige, porque a las finales, vamos a llegar todos al mismo lugar. De esta manera, robar, mentir, adulterar y matar, estarían permitidos, ya que al final vamos todos a llegar al mismo lugar. Y eso es lo que ocurre en la práctica, la actitud del hombre llega a ser indiferente en cuanto a la elección del camino, pues todos llegan a Roma: “Comamos y bebamos que mañana moriremos.”

La realidad es muy distinta sin embargo, en cuanto al fin que muchos encuentran. En lugar de llegar a “Roma” se encuentran con situaciones bastante poco deseadas.

La Palabra de Dios, por medio del sabio rey Salomón, en el libro de “Proverbios”, del cual es autor, nos advierte:

“HAY CAMINO QUE AL HOMBRE LE PARECE RECTO, MAS SU FIN ES MUERTE”.

Tengo la plena certeza de que este sabio, no esta apuntando tan solo a la vida terrenal, sino más bien a las consecuencias que una vida terrenal, fuera del orden de Dios, traerán consigo: “la muerte eterna”.

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